La humildad siempre ha sido una actitud que se nos ha antojado esencialmente decorosa. No hay nada de lo que podamos presumir y, aunque asi fuera, el respeto a la gente pobre deberia eliminarnos de raiz cualquier intento de presuncion por nuestras posesiones mas caras.
Como decimos, una actitud humilde ante la vida en nada tiene que ver con el hecho de tener mas o menos dinero. En todo caso, hemos conocido gente en estas tierras con bienes mucho mas preciados que el mero dinero. Los mismos ninos de los orfanatos son amables, generosos y alegres y asombrosamente solidarios con el resto de ninos.
Todo ello a pesar de aue el descontento de la poblacion senegalesa provocado por la fuerte subida de los precios de los 2 ultimos agnos es generalizado. Como ejemplo, os contaremos que el precio de un dia del alquiler de la casa donde dormimos es superior al sueldo de un mes de nuestro guarda de seguridad (40 euros). Una camistea puede costar 5 euros y un pantalon vaquero 10 euros. Ademas, el arroz y el azucar cuesta el doble que hace un agno.
Hoy hemos visitado un pequeno centro hospitalario donde hemos entregado parte de la medicina que habiamos traido. Hemos estado hablando con el director del centro y con los responsables del Centro Social de Fuenlabrada (gestionado por Arquitectos sin fronteras) que estaba situado a 200 metros de este centro sanitario).

Luego hemos visto la isla de Fondout, una isla formada solo por conchas y que en una islita a parte tienen un cementerio cuyas tumbas son tambien de conchas.

Luego saboreamos un masse, un plato tipico senegales a base de arroz (como no) salsa de cacahuete y unos pedacitos de carne, que nos atemorizo un poco..., excepto a Javi que cuenta ya con un estomago senegales a prueba de bombas.

Para terminar este dia, nos hemos deleitado con una bonita puesta de sol.

Buen apetito, nos vamos a cenar